jueves, julio 05, 2007

Una valenciana, Testigo de Jehová, rechaza una transfusión de sangre pese a hallarse muy grave

La joven de Dénia sufrió un accidente laboral que le causó lesiones en la cabeza y el abdomen

Una mujer de Dénia sufrió ayer un accidente laboral que le causó lesiones en la cabeza y el abdomen y que obligaba a los médicos a realizarle una transfusión de sangre. La mujer de 35 años se negó a recibirla al ser testigo de Jehová. Pese a que un documento advertía de que en caso de accidente prohibía realizar la transfusión, los médicos insistieron en la necesidad de hacerla. El juez certificó la decisión de la mujer y de su familia, que está a la espera de su evolución.

Una familia de Dénia tuvo que tomar en el centro de Rehabilitación de Levante, ayer, una de las decisiones más importantes de su vida: cumplir con uno de los preceptos más inflexibles de su fe o dar esperanzas de vida a su hermana. María Dolores Ortiz, de 35 años, sufrió un accidente laboral a primera hora de la mañana en una nave industrial de Ondara. La empresa se dedica al lacado de maderas y al arrastrar uno de los carros cargado de tablas, este venció sobre ella, provocándole lesiones de mucha gravedad.

Sangraba por la boca y se quejaba sin cesar. Sus compañeros llamaron enseguida al servicio de emergencias para que la atendieran y cuando revisaban sus documentos para comprobar si adolece alguna alergia descubrieron un papel en que alertaba de que es Testigo de Jehová y que advertía de que en caso de accidente prohibía que le realizaran una transfusión.

Ante esta negativa, sus posibilidades de sobrevivir se reducen. Y es que dada la gravedad de sus heridas, María Dolores fue trasladada ayer a mediodía al Centro de Rehabilitación de Levante, en Valencia, para, según los compañeros de trabajo de la mujer, ser operada de urgencia de sus lesiones.

Sus seis hermanos acudieron al centro hospitalario para acompañar a la herida y, ante la negativa de los doctores de quebrantar la voluntad de la paciente, fue la familia quien decidió si autorizar o desechar la transfusión que los médicos aconsejaron realizarle desde un primer momento.

“En cuanto se pierde sangre y bajan los niveles de hemoglobina la primera reacción de los médicos es hacer una transfusión para no pisarse los dedos”, explicaba ayer a LAS PROVINCIAS uno de las familiares de la mujer mientras esperaba en la UCI.

“Los médicos tienen que respetar la opción de María Dolores. Su decisión está en un papel que el propio juez ha certificado. Además, ella, consciente ha dicho que no quiere recibir la transfusión que le han propuesto”, explicaba el familiar. A última hora de la tarde de ayer, los doctores informaron a los hermanos sobre el estado de salud de la paciente. “Mantiene las constantes vitales. Está estable dentro de la gravedad. Ahora hay que esperar al menos 24 horas para ver cómo evoluciona”, apuntó.

Será entonces, y si hay que operar, cuando haya que decidir de nuevo. Pero la familia, y ella, lo tienen claro. “Su deseo es que no se le realice la transfusión bajo ningún concepto. Hay otras vías alternativas”, comentó.

La organización religiosa rechaza las transfusiones de sangre. Sustentan el precepto en textos bíblicos donde se reseña que no debe darse uso “a la sangre sino derramarla sobre la tierra” y se manda a los cristianos “abstenerse de sangre” y sólo aceptar su uso como expiación de los pecados.

Sin embargo, aceptan tratamiento médico alternativo sin sangre completa y sin hemoderivados tales como glóbulos blancos y plaquetas.

Fuente: "Las Provincias"

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